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jueves, 5 de enero de 2012

La docencia: trabajo de alto riesgo


El Ministerio de Educación dio a conocer que durante 2011 fueron amenazados 600 maestros. Sin embargo, la cifra real podría ser mayor.

La cifra de amenazados de  hace 10 años supera los 800 maestros.

La educación, dice la ONU, es una de las principales vías hacia el desarrollo social y la equidad. Pero eso no parece importarle a los actores ilegales de Colombia, quienes durante los últimos años han convertido al docente en un objetivo militar.

El reporte de maestros amenazados en 2011 entregado por el Ministerio de Educación, aunque menor al de 2010 cuando se registraron 636 intimidaciones, sigue siendo alarmante.

No obstante, esta práctica, que afecta especialmente a las zonas rurales y a los barrios populares de las principales ciudades, va más allá de lo que reflejan las cifras.

Y es que de acuerdo con la Personería de Medellín, aunque los números de amenazas oficiales que allí se registran ascienden a 77 docentes y 370 estudiantes a diciembre de 2011, la cifra se calcula mayor.

Esto se debe a que muchos de los docentes no hacen una denuncia formal ante Fiscalía o Personería y prefieren callar o “manejar” el asunto de forma interna.

Los señalamientos, de acuerdo con el informe, se dan principalmente por las denuncias que hacen los maestros de jóvenes con alguna práctica ilegal dentro de la institución educativa, los contenidos de las materias, por tratar de sustraer jóvenes del conflicto y en menor proporción, por alumnos que amenazan al  profesor para que lo deje aprobar el curso.

El 45 por ciento de los casos de amenazas proviene de grupos al margen de la ley, un 40 por ciento tiene que ver con problemas personales y un 20 por ciento están relacionados con alumnos y padres de familia.

Del total de maestros amenazados, 38 se fueron del país, 282 fueron reubicados de forma transitoria, 38 fueron trasladados de forma definitiva y los restantes 242 se encuentran a la espera de una solución.

Según la investigadora Flor Alba Romero, entre 1985 y 2005, en Antioquia fueron asesinados 398 docentes. La experta dice que aunque la educación en las diferentes subregiones ha sido golpeada por el conflicto y la guerra, el Urabá, el Oriente y el Valle de Aburrá se destacan por ser las más hostiles para ejercer la tarea de docente.

Articulo tomado del periódico el mundo.com
Autor: Juan Fernando Arenas 
4 de Enero de 2012