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miércoles, 27 de febrero de 2013

martes, 19 de febrero de 2013

LA FE MUEVE MONTAÑAS




A pesar de su invidencia, Andrea Ortega Ortega recibe sus clases de piano en el Conservatorio de Música de Sincelejo, donde se destaca por su agilidad. Su madre, Betty Ortega, la acompaña siempre.
Sincelejo. Convencida de que la fe mueve montañas y con una sonrisa inocente y llena de esperanza, Andrea Carolina Ortega Ortega, de 15 años, invidente y que ahora sufre una insuficiencia renal, espera poder conseguir los recursos suficientes para viajar a Medellín, donde le harán un trasplante de riñón.
Betty Ortega, madre de Andrea, ambas oriundas del municipio de San Marcos, contó: "La niña nació invidente y nunca había presentado problemas complicados de salud, pero desde el año pasado empezó a sufrir de insuficiencia renal crónica, por lo que los médicos diagnosticaron que había que hacer un trasplante renal. La EPS Mutual, a la que estamos afiliadas, costea los pasajes hasta Medellín, pero no nos da hospedaje, por lo que solicitamos la ayuda de las personas de buen corazón", expresó Ortega.
Relató que son de escasos recursos, pues el sostén de hogar es su esposo, Andrés Ortega, que se dedica a oficios varios y lo que gana no es suficiente para sufragar esos gastos.
Pianista y periodista
Andrea sueña con ser una gran periodista y para eso ha hecho pinitos en la emisora de la Institución Educativa para Poblaciones Especiales, donde cursa 6º grado. Hace un informativo en las mañanas. 
Pianista y periodista
Su pasión por el piano la llevaron a estudiar música en el Conservatorio de Música de Sincelejo, donde cada sábado practica con su instrumento favorito.
"Ser invidente y tener insuficiencia renal no es el fin del mundo. Hay que luchar para salir adelante y lo voy a lograr. Voy a ser una gran pianista y además periodista. Tengo fe de que todo saldrá bien", asegura Andrea.

Noticia reproducida del periódico el Meridiano de SUCRE   www.elmeridianodesucre.com.co